TRINCHEROS.... montaña, naturaleza, viajes
 
La Ferrata Trincee (que traducida al castellano sería "Ferrata de las Trincheras" es una de las vías que más nos ha gustado, también la que más nos ha marcado, y es ella la que nos inspiró para dar nombre a este grupo y a esta página, por ello he querido escribirla la primera de todas...

Duración: unas 5 horas
Dificultad: alta
Ubicación: zona de Val di Fassa-Marmolada, Dolomitas, Italia
Mejor época: junio-octubre
Recomendaciones: llevar linterna frontal para los túneles. Aunque no es imprescindible nosotros recomendamos llevar una cuerda corta (20 m) para algunos tramos delicados, en los que no hay sirga de seguridad.

La vía ferrata de las Trincheras es una magnífica combinación de ferrata con zonas técnicas y empinadas, en un paisaje maravilloso, y con un escenario histórico inigualable. Esta ferrata recorre el camino de las antiguas trincheras de la Primera Guerra Mundial, permitiendo al montañero sumergirse de lleno en los tiempos pasados, en los que los militares usaban las vías ferratas para moverse entre los valles de los Dolomitas…

La ferrata transcurre en el macizo de Padon, una cresta de roca volcánica oscura situada al norte de la Marmolada, formada por una sucesión de agujas que transcurre entre el lago Fedaia y el valle de Arabba.

El sendero de acceso comienza frente al parking del paso Fedaia (ruta 689). Se trata de un sendero bien marcado por un terreno herboso, sin dificultad. La ascensión cuesta aproximandamente una hora.Casi en lo alto se divisa la estructura del funicular, y un pequeño refugio de pastores con un viejo letrero que indica el camino a seguir

En temporada alta (junio-septiembre) puede cogerse un funicular en Arabba, que lleva directamente hasta Porta Vescovo, con lo que nos ahorraríamos la primera hora de subida.

Desde la cabaña de pastores tenemos unos pocos minutos hasta la vía ferrata, y ocasionales flechas naranjas pintadas en algunas rocas nos ayudaran a encontrar fácilmente el punto de partida. Las primeras secciones de la ferrata son increíbles. Una escarpada ascensión de unos 50 metroscon una gran verticalidad nos hará sentirnos como si de una vía de escalada libre se tratara, con zonas de gran exposición y algún que otro paso técnico,y escasez de agarres para pies y manos en algún que otro punto, con buena protección en todo momento. Por suerte nosotros estamos acostumbrados a la escalada, y ello nos facilitó enormemente las cosas.
Desde el punto más alto tendremos increíbles vistas del Grupo Sella y de la Marmolada, con su glaciar permanente y una vez superado el primer tramo la dificultad disminuye, y la vía es un continuo subir y bajar a lo largo de las agujas de la cresta, con expuestos destrepes, pero siempre bien asegurados por una sigra y por clavijas en los pasos más complicados

A las 2 horas llegaremos a la Punta Mesola (2727 mts), y nos encontraremos con una zona que parece el fin de la ferrata , en la cual hay un cartel que indica el camino de bajada, y una flecha que nos marca la entrada a las antiguas trincheras.Este es un punto importante, por lo que comentaré más adelante, ya que la parte de ferrata que sigue es técnicamente sencilla, pero transcurre por un sendero en lo alto de la cresta, que tiene varias zonas sin proteger,y que es casi más peligroso que la propia ferrata. Si decidimos continuar la vía tenemos que saber a qué nos exponemos, ya que si lo que buscamos es tranquilidad lo mejor es abandonar la vía en este punto, pues luego hay pocas zonas de escape

Si decidis continuar la vía (a estas alturas estaréis enganchados y probablemente es lo que haréis) teneis que dirigiros hacia los túneles de las trincheras.

Los primeros tramos de esta segunda parte son muy interesantes, con unas vistas increíbles de la zona, y también de la primera parte de la vía. Se atraviesan las antiguas trincheras de los militares, adentrándonos de lleno en los oscuros y húmedos túneles por los que en su día transitaron los intrépidos soldados del ejército italiano… La verdad es que la zona en sí es increíble, eso sí, ¡ imprescindible llevar linterna!. En algunas zonas el sendero atraviesa al otro valle, con lo cual se completan las vistas de esta magnífica vía. Posteriormente el cable de seguridad se termina, y la ferrata continúa por un sendero en lo alto de una cresta, con importantes caídas hacia ambos lados, y a nuestro parecer peligroso, ya que un tropezón en alguno de los pasos puede suponer un accidente grave…El día en que hicimos la ferrata soplaba viento en dicha cresta, lo cual complicaba bastante las cosas. El sendero en sí es casi llano, y está muy bien señalizado con la raya roja y blanca, pero en alguno de los estrechos pasos que tiene con la pared a un lado y la caída hacia abajo en el otro hubiéramos dado cualquier cosa por tener una sirga a la que anclarnos. Por ello insistimos en llevar cuerda de seguridad.Por suerte también existen algunos tramos protegidos, con secciones de ferrata sencilla, en las zonas en las que no queda más remedio que ir por la pared de roca. Y así, alternando el trekking con los tramos de sirga vamos avanzando hacia el último tramo de la vía.

El último tramo de la ferrata transcurre de nuevo por las galerías subterraneas de las trincheras, según nos han comentado durante unos 50 minutos más. Nosotros no hicimos ese tramo, ya que por motivos personales tuvimos que abandonar la vía antes de terminarla (una lástima, y queda pendiente para la próxima...), pero consiste en seguir hacia el “bivacco” (refugio) Ernesto Bontadini, desde donde nuevamente encontrareis un sendero que os llevará al Refugio Padón, y de ahí a la carretera general.

Escrito por M.O-Trinchera


IMÁGENES: pinchar flechas para ir pasando diapositivas

 


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